¡NO
VIRAR! AUTOPISTA SIN SALIDA
2013, Año Nuevo, autopistas nuevas. Este año el MOP comienza
a concretar su cartera de licitaciones incluyendo en ella la ya famosa
“Autopista Costanera Central” que pretende conectar la Autopista Del Sol con La comuna
de Puente Alto, hasta la altura de El Peñón con Avenida La Florida , pasando todo el
tramo correspondiente a La comuna de la Florida por la Avenida del mismo nombre, el consuelo es que
antecedentes previos proponen que sea un tramo cubierto o de trinchera semi-cubierta.
¿Otro cuento del Tío?
En la practica podemos
discutir si corresponde o no hacer una autopista concesionada, que los
mecanismo no son justos, que los contratos fomentan el lucro de unos pocos y el
resto queda mirando, etc, etc. Pero por desgracia sabemos que en primer lugar
los proyectos se ajustan solo al costo monetario al momento de la concreción
misma de la obra. Pero en el último
tiempo, por desgracia, nos hemos podido dar cuenta de que no solo los procesos
de licitación y construcción pueden estar sujetos a intereses particulares.
Los últimos feriados largos no han mostrado el buen estado
del mercado automotriz, el buen estado de las finanzas familiares de muchos
chilenos que salen de paseo y el buen estado del oportunismo de los empresarios
que se quejan por todo, solo pensando en sus ganancias y nada en sus empleados,
pero también nos ha mostrado como todo el aparato estatal puede moldearse para
favorecer a unos en desmedro de otros, por desgracia el MOP y sus ministros de
turno han manejado a beneficio de la farándula periodística facultades legales
para interés particulares. Los constantes atochamientos en las salidas de
Santiago y otras rutas de importancia nacional han puesto en tela de juicio el
sistema de concesiones, los contratos y las responsabilidades para con los
usuarios y el Estado entero. Pero los mecanismos paliativos a estas eventualidades
han atentado contra la dignidad mínima de otros que deberían tener los mismos
derechos que los atascados.
Las acciones del ultimo tiempo en cada atochamiento de
proporciones, por ejemplo: El paso liberado de peajes, el uso de las pistas en
sentido inverso para dar mayor fluidez a un sentido, el cierre de ciertos
tramos, la provisión de circular de camiones en determinado tiempo, etc., atentan
contra los derechos mínimos que todo chileno debería tener, el de libre
circulación, más aun cuando hablamos de bienes entregados a manos privadas.
¿Por qué el estado debe intervenir en un problema de un privado? ¿Por qué el
Estado debe solucionar el problema a unos cuantos santiaguinos en desmedro de
la calidad de vida, de la libertad de circulación y de la calidad del servicio
prestado por el privado “autopista” a otros chilenos que van en otro sentido?
La coacción que se ejerce en aquellos “otros” que no son
parte de la “corriente” que van en el mismo sentido de la contingencia es
vergonzosa e irresponsable, ya que el Estado y sus funcionarios pasan a ser
guardianes de una eventualidad periodística y no custodios del bien común de
todo el colectivo. Mientras que se convierte en el Denunciante, Juez, Jurado y Carcelero de sus
propios contratos con los privados que solo miran como el negocio deja
ganancias, ¿a costa de quien? Da los mismo, solo importa que de ganancias,
mientra sea la gente vía peaje o vía Estado la que paga.
Extendiendo un manto de esperanza desoladora que nos hace pensar
de qué parte del flujo nos gustaría estar, de los que van con la manada o de
aquellos que viven al costado de la autopista y solo ven pasar el tiempo para
que el atochamiento pase y puedan seguir su camino, con el consuelo de poder
soñar recibir el servicio prometido en su integridad o volver a ser dueños de
los caminos de antaño.
por Ceros Fanel.
