lunes, 18 de julio de 2011

Una sociedad que camina más rápido que los políticos.

Opinión, por Ceros.

El descontento social y las continuas manifestaciones de protesta que han sucedido durante estos últimos años han estado marcadas por acciones muy extremas, las cuales han sido usadas como medidas de fuerza y negociación contra el gobierno de turno, marcando claramente una falta de control social de parte de estos, que en algunos casos es causa y consecuencia de un descontrol político en general.
Estudiantes, agrupaciones ciudadanas, movimientos sociales, son expresiones que dejaron de lado todo tipo de organización o sindicalización, las cuales hace mucho tiempo dejaron de ser representativa de las necesidades y deseos de las personas, cayendo en un corporativismo político o facción partidista particular. Mientras que la idea de sociedad se extiendo en la población haciéndose cada vez mas grande en donde la idea de “democracia”, tan manoseada por los políticos, esta cobrando un nuevo significado en manos de la población civil. Cuando el sistema político operante no es representativo, tanto en la delegación del poder como en la representatividad de los intereses de la población, se pierde el pilar de legitimidad que se necesita para seguir gobernando. Mientras la información y la educación en conducta socio-política, republicana como dirían algunos, se extiende en la población cada vez mas rápido mientras se apodera de esta ideología renovada, se pasa de un estado pasivo a un estado un poco mas activo ante los sucesos que le afecta y perjudican, los cuales en tiempo pasados se conocían pero no se reaccionaba. Por lo tanto existe un proceso de saturación de la tolerancia social que esta llegando a su límite, donde las instituciones políticas están perdiendo el margen de error que tenían.
Mientras la sociedad interactúa, crece, toma nuevas iniciativas, y crea nuevas ilusiones de futuro la clases política se mantiene aislada en su mundo, desconociendo las inquietudes del resto de la gente, arrastrando estructuras de un pasado muy lejano de particularismos de poder donde la sociedad civil tiene muy poco o nada que hacer. Modelo que busca salvaguardar los mecanismos que le permitieron apoderarse del poder y mantenerlo en un esquema propio.
La falta de renovación en la relación de este mundo aislado de la política y el mundo social esta llegando a un proceso de quiebre que puede ser perjudicial para estructura de país que se ha desarrollado.+

¿Por qué no debemos celebrar las acciones estudiantiles de los últimos días?

Opinión, por Ceros
Si tomamos las peticiones que hacen estudiantes de todo el país, no cabe duda de que es una lucha justa y ampliamente compartida por toda la comunidad estudiantil y quizás por la sociedad en general.
Pero si analizamos cada punto y las ideas de quienes dirigen el movimiento podemos encontrar aspectos que no son compartidos por todos, y representan ideologías de grupos muy minoritarios y radicales dentro de todo el espectro político- social.
Primero preguntémonos que paso con todos aquellos dirigentes de movimientos anteriores, ¿donde están haciendo causa común con lo que ocurre actualmente?, ¿porque no se han manifestado contra el sistema?, tal como lo hicieron antes en su época estudiantil.
Segundo, es la responsabilidad que no asumen como dirigentes quienes se escudan en los mecanismos “representativos” del sistema que los elijen, basado en la estructura de “la asamblea” y el apoyo sentado en las bases colectivas. Mecanismo muy “democrático” pero poco riguroso, ya que al final podemos decir que “la asamblea” lo decidió y nadie toma el costo de lo malo que pueda ocurrir, escudándose en su calidad de estudiantes o en la lucha “social” que mantienen.
A este nivel y bajo esta dinámica de funcionamiento es muy fácil que grupos minoritarios y radicales del espectro político-social puedan acceder a una herramienta de acción social para presionar a las instituciones gubernamentales y al estado mismo, con la finalidad de introducir en la discusión social sus consignas particulares que en ningún caso representa lo que la gran mayoría del país comparte.
El moviendo estudiantil hace bastante tiempo es un nicho para ideologías izquierdistas que usan el discurso de un “Estado benefactor” y una sociedad más justa para mantener en la palestra consignas añejas que no reflejan el estado actual de la mentalidad política y de la sociedad. Creándose una nube de utopías alejadas de la realidad que impide un análisis correcto y una revisión interna de los propios actores y menos una concienzuda autocrítica al actuar como un estudiante de correcta formación. Donde en ningún caso, en todas estas expresiones antisistémicas, se expone la escasa participación social y política, los malos rendimientos académicos, el gran ausentismo en sala, altos niveles de alcoholismo y droga, etc. Donde solo se busca el beneficio sin demostrar que existe un merito para obtenerlo.
Apoyar el fondo y las bases de las reclamaciones no significa aceptar la forma radical y violenta ni menos la intransigencia de las minorías.+